lunes, 3 de octubre de 2011

Es octubre: la cuenta atrás


Entrenando por el JCI
Octubre no fue un mes común

de vientos y piscuchas encumbradas
por cipotes.

Octubre…
derrumbó el silencio,
me conjuró mujer,
te hizo hombre,
nos desnudó el espacio de pretextos
y el amor fue
una batalla dulce de sudores.

Octubre se disfrazó
de junio, enero, marzo,
fluye en mis venas como entonces,
acecha sin medir las consecuencias.

Octubre, compañero, es el culpable.

Por Silvia Elena Regalado



No se me ocurría una mejor forma de empezar este post con el que comienza un nuevo mes y prácticamente, una nueva (o incluso última) etapa de esta aventura… que esta poesía dedicada al mes de Octubre que además, encierra algunos secretos para mí… ¿los reconoces, verdad?

¡Y ahí están! Otras dos semanitas más de entreno y aquí frente a mí, se erige amenazadora la verdadera cuenta atrás, ya sólo quedan cuatro semanas para el gran día, cuatro semanas de entrenos duros que enfrentar, cuatro semanas de preparación y aprendizaje, como se diría en los toros “4 semanas 4”.


 
Semana del 19 al 25 de septiembre

Cierro esta semana con un total de 75.6 km, entre entrenos de ritmos tranquilos, en buena compañía, frescos y matutinos y como no… con un día de las temidas cuestas.
Pero de esta semana, lo más destacable fue la tirada del domingo. El 25 de septiembre se celebró en la capital el diez mil que abre la temporada de carreras populares, “Madrid corre por Madrid”, una carrera muy bella por su recorrido a través de las calles más emblemáticas de la ciudad, llena de gente y con un ambiente amigable que incita a la participación.
Aquí estamos el grupo que corrimos "Madrid corre por Madrid"

Este entreno para mí era algo así como, un primer test en la búsqueda de sensaciones en competición, me tocaban 24 km y la carrera sería la parte central del entreno, para mí suponía toda una gestión en cuanto a la logística entre los km antes, la carrera y los de después, enlazándolos sin parar mucho tiempo y además también, probando la toma de gel. El domingo empecé con nervios, aún no sé por qué pero fue inevitable, me ocurre siempre ante una competición (aún sabiendo que ese día no competiría) y llegué al Retiro a las 8:30, empecé mi primera parte junto con Albert y Kike dando una vuelta al circuito, en la siguiente se añadieron Miguel y Mario, se nos echó el tiempo encima, no vi a mi hermana y a mis cuñados y nos tuvimos que ir a la línea de salida, donde tuve que parar bastante porque había demasiada gente y fue complicado situarse, esta parte fueron 9 km a un ritmo de 5’30. Miguel y Mario harían un entreno de calidad a todo lo que pudieran, yo simplemente tenía que intentar mantener un ritmo controlado en torno a 5’10 y sin que se me disparase el pulso, lo interioricé. Disparo de salida y ¡a correr!, salí regulando tranquilamente, cómoda y contemplando la ciudad. Corría por las calles de Madrid sin la presión de la competición, observando los edificios, escuchando a la gente que animaba, intenté sentir todo lo que la ciudad quería regalarme y así, disfruté mucho. En toda la carrera fui bien de pulso y sin la sensación de ir muy deprisa, en el km 15 (km 6 de la carrera) me tomé el gel siguiendo los consejos que me habían dado: poco a poco, dejándolo en la boca que se deshiciese, bebiendo agua y asimilándolo, chequeando cómo me cae en el estómago y sobre todo, comprobando qué energía me daría. Y dio resultado porque el recorrido final que quedaba de cuestas no se me hizo duro, no bajé el ritmo, adelanté a varias personas y entré enfilada por la puerta del Retiro, con un pequeño sprint en los últimos 500 m y pensé “¿te has vuelto loca?, aún tienes otros 6 km más por delante y estás derrochando energías”. Así es que al cruzar el arco de meta frené un poco (también por la cantidad de gente que había ya parada por allí), zigzagueé y seguí mi camino con la intención de dar una vuelta más al circuito. Tenía que encontrarme con Miguel en el Ángel Caído, pero lo encontré prácticamente al salir del avituallamiento donde cogí un poco de agua, con lo que desde allí hicimos la última vuelta. Mientras corríamos me preguntó por la carrera y le dije “no sé, he ido entorno a 5’10 más o menos, creo que he hecho 47’ en total”. Y como él me dijo, me fallaban algo mis matemáticas, pero lo que yo pensaba con la realidad, no tenían nada que ver… ¡había hecho 10 km a un ritmo de 4’42 y me encontraba fenomenal! No me lo podía creer y me dio un buen subidón, la última vuelta se me pasó volando y además, fue aún más satisfactoria porque hicimos 6 km en 4’35. Al final del entreno había hecho 25 km en 2h04’ a un ritmo de casi 5’... ¡bestial!

Semana del 26 al 02 de octubre

Con el subidón del domingo anterior, no me di cuenta hasta llegado el martes, que todo esfuerzo se paga. Tenía bastantes agujetas y creía que no podría dar ni un paso, pero afortunadamente, nada más lejos de la verdad, he cerrado esta semana con 70 km.
En esta semana, lo que el míster pretendía era bajar carga en ritmos y recuperar fuerzas para las venideras, así es que, ha sido una semana muy tranquila “al gusto”, sin mucha calidad, ni fuerza, sin cuestas, ni entrenos duros. Salvo la tirada del domingo que era el entreno más importante, por primera vez tendría que pasar de las 2h.

Este entreno consistía en una tirada de 2h15’ sin tener en cuenta los km, sólo pendiente del pulso, controlando el ritmo y escuchando a mi cuerpo lo que quisiera trasmitirme. Pero lo cierto es que el día anterior no me había salido un buen entreno, en tan solo 9 km tuve las peores sensaciones que se podrían tener, me visitaron fantasmas, aparecieron molestias, pensamientos negativos, “no podré hacerlo”, acabé sin aire y llorando. Así pues, enfrentarme a la tirada del domingo me daba miedo. Empecé con Mario casi a las 10:00, fuimos muy tranquilos al principio, en progresión, avanzando en el ritmo poco a poco, pero siempre pendiente del pulso (en todo momento mi compañero fue controlándome para que no me pasara de mis objetivos establecidos). Bajo un calor que ya apretaba a esas horas de la mañana, fuimos charlando, haciendo algún km que otro algo más rapidillo, avanzando en los km hasta llegar al km 19 donde volví a testear las sensaciones de tomar un gel (son entre 5’ o 7’ los que tarda en pasar y lo asimilo). Lo cierto es que ya me pesaban las piernas, las notaba cargadas y pensé que no podría terminar el entreno, aún me quedaban unos 40’ y además, tendría que hacerlos sola. Mario me dejó en el km 21 y me animó “piensa que sólo te quedan 30’, no pienses en los km, sólo sigue corriendo que tú puedes”. Y con sus palabras en mi cabeza y supongo que por el efecto del gel, allá que me lancé por los caminos todo lo rápido que pude, sin pasar del pulso establecido y con la necesidad de agradecerle a Mario todo lo que había hecho por mí durante todo el recorrido. Acabé el entreno con 26.7 km, con un ritmo medio de 5’05 y habiendo hecho los últimos km a 4’50… aunque llegué algo desmoralizada porque no pude evitar comparar la tirada con el domingo anterior, Mario me hizo ver que el entreno había sido muy bueno, que no era comparable y que sobre todo… lo había vuelto a hacer.

Total... 310 km en septiembre. ¡Todo un récord!

Cada día que pasa, me doy cuenta de que no podría haber tenido más suerte con el compañero que en este viaje me ha tocado... sin olvidarme nunca de ellos, que son mi energía renovada.







2 comentarios:

Mario GGm dijo...

Que bien te estan sentando esas kilometradas!

Pues sí, como es este mes de octubre, para mí siempre ha sido un mes importante deportivamente, con fechas importantes y emociones...aquí estas octubre!!

Cuanto estoy disfrutando de esas tiradas largas...que privilegio!

Esa foto que has elegido como final de entrada tiene muchos matices...si me permites darte mi percepción... aúna la imagen del disfrute en una cara inocente (la esencia y objetivo de la infancia), la imagen de la concentración en una cara inocente también infantil pero en evolución hacia la madurez y la imagen de la compañia en una cara de padre, amigo y amante.

En ese gran día, llevate esas dos imágenes con sus caras, déjame a mi la tercera y seguro que cumples tu sueño!!

raki74 dijo...

No dudes que así lo haré... cumpliré ese sueño junto a esas tres personas que para mí lo sois todo.