viernes, 16 de septiembre de 2011

El abismo

Y de repente se abrió el abismo bajo mis pies.

He empezado esta entrada una y mil veces, he escrito, he borrado, he vuelto a escribir, he vuelto a borrar y lo cierto es que no sé qué camino tomar.

Es posible que así sin más, de la noche a la mañana aparezca una grieta enorme?

Una grieta que da paso a una oscuridad densa que te abraza y te ahoga, de la que no sabes cómo salir. Un pozo en el que no se vislumbra fondo alguno. Una caída al vacío sin posibilidad de salvación, no hay nada donde agarrarse, el golpe será fuerte, no hay nadie… estás sola.

No encuentro palabras, mi cabeza es como una madeja enmarañada de pensamientos, mi estómago se encoje por momentos, el corazón en un puño.

Hoy sólo puedo dejar una canción junto con algunas poesías que he encontrado y que, lógicamente, no son mías.


Y DE PRONTO, EL ABISMO

Era tal vez la noche.
Caminábamos juntos por la orilla
bajo la luz tan clara, tan sin sombra,
del árbol blanco.
Acompañando al agua en su descenso
la luz del árbol de la sal
tiñó de blanco las turbulentas olas
de la tormenta aquella
y se acercó de pronto a los alrededores
de la palabra aislada,
nacida en la penumbra del otoño del mar.
Yo, en silencio, intentaba escucharte,
mas ya no era tu voz
sino la blanca luz la que me hablaba.
 
Espuma herida por la miseria
de los ahogados a causa de la duda,
a pesar de la sangre derramada
abraza el silencio de los fondos
e ilumina el frío de las rocas de las profundidades.
Y en la soledad de la palabra nueva,
rodeada solamente de sí misma
—un atisbo de vida, una esperanza,
un alba pálida, nada y todo, espejo de su espejo—
allí, en el mayor sosiego, recita su poema:
las agónicas ascuas de un profundo silencio.
Entró el silencio a borbotones
inundando los solitarios mares
de palabras no dichas.
Todo sería después quietud:
tu soledad y la mía
naufragando en la soledad nuestra.
Cuando la soledad rondaba,
el silencioso ágape de la melancolía
se adueñaba del mundo.
Un cielo triste,
más abatido aún que éste de hoy,
oscurecía a la sombra
de una insondable nube
y llorábamos juntos a la espera
de la luz desprendida desde el profundo abismo
de los restos inertes de aquel sueño.
Con la desdicha amarga
de aquel que tiene el alma
carcomida por sueños insepultos,
con el ansia calmada,
te sueño en la palabra y en la vida.
Eres nada, eres la nada
Y, apenas impalpable, lo eres todo.
Si he de abandonar todo
será después de haberme acomodado
las enceradas alas y levantar el vuelo
sobre la ciudad triste.
Más allá de la lluvia, sólo será el hastío.
Ni un solo día distinto.
Ni una sola batalla digna de ser contada.
Nacerán goteantes las alucinaciones
bajo una sombra alada cada vez más escasa
y al fin sólo el sol creciendo lentamente.
Inabarcable.
Esta es la guerra de la desesperanza.
Alguien debe morir
antes de que amanezca.
Yo no veré el cadáver
cuando despierte el día.
Cada instante
más lejos la palabra.
Más cerca el fin.
Me lanzaré al abismo
y, desde la impotencia,
tú me verás volar
hacia los más oscuros
rincones del tiempo.
Sé que una blanca luz,
apenas un destello,
alumbrará mi paso a las tinieblas.
¿Es el mismo vacío
que soñábamos juntos?
Todo silencio al fin.
Soledad de las sombras
de la postrera noche.
Silencio y soledad.
Sólo el insomne gallo
esperará el mandato de la aurora,
si es que despierta el alba.
Todo es incierto:
isla, espacio, ciudad
palabra, mente...
¿Es esta incertidumbre,
invasora de todo lo que soy,
quien da sentido a cuanto me rodea?
Sólo soy dueño de la evidencia de lo incierto.
Francisco Suárez Trenor

En mi mente cansada, bullen las ideas cual mar agitada.
En mi corazón dolorido se oye el palpitar lento y cansino,
y en mi alma roza el ala de un ángel suavemente y la acaricia,
para traerme al oído endurecido la noticia
de que me amas locamente, amor mío.
¿Estoy despierta? ¿Estoy dormida o desvarío?
¿Por qué tiembla mi cuerpo? ¿Es la emoción o tengo frio?
Caminaré contigo por la orilla del abismo,
sintiendo en mi corazón tu palpitar y el mío
y le daremos la vuelta a nuestro destino,
lo que es roca y abrojos, será un camino,
que nos llevará lejos, lejos de estos dominios.
¡¡Será la Gloria estar así contigo, amor mío!!

M.C.M.

RUTINA
Maldita costumbre
la que posee
nuestro temperamento:
facilitarnos prontamente
en los momentos más tensos,
de esas palabras
que más hieren,
de otorgarles a nuestros labios
un arsenal de frases
listo para ser usado
y así lastimarnos,
y distanciarnos,
cerrando con ello
todas las puertas,
cortando de esta manera
cada camino.
En cambio
cuando se intenta
reconstruir la armonía
tan lenta y cuidadosamente
como a una torre de naipes,
o cuando simplemente,
se intenta transmitir
la felicidad
que nace de la compañía,
de la unión,
del afecto,
la boca se vuelve
un inmenso desierto
y los silencios abundan
como la misma arena.
Ese absurdo orgullo
mientras más intenta aparentar
ser fuerte,
más nos sigue debilitando
ante esa inevitable
y ruin rutina,
que nos enceguece,
nos anula,
y nos impide apreciar
en todos sus detalles,
ese paraíso,
ese hermoso cielo,
oculto y deslumbrante,
en el que habitualmente
nos encontramos
tu y yo.
Gustavo Tisera


lunes, 5 de septiembre de 2011

A 8 semanas!!!

Otras dos semanitas más de entreno “pa la saca”.

Pues sí, ya he consumido dos semanas más de ese tiempo tan importante, previo y necesario que significan los entrenos para preparar este reto que tantas veces me pone los pelos de punta y la verdad, estoy disfrutando y pasándolo bien y por ahora… sufrimiento, lo justo.

No tengo mucho que relatar en estas dos semanas, salvo los entrenos que he hecho y cómo me han ido… eso sí, con alguna noticia en otros ámbitos más personales de esas que se recuerdan para toda la vida.


Semana del 22 al 28 de agosto: han caído 69.7 km… uf, casi 70 km!!! Creo que ha sido la primera vez en mi vida que he hecho tantos km en una semana… me sorprende a mí misma y la verdad, me hace sentir bien porque al menos pienso o quiero creer, que podré… no estoy cansada y veo que esto empieza a tomar forma. Esta semana los rodajes de diario han seguido siendo por el JCI a primera hora de la mañana, fresquitos, tranquilos, a solas… y con pocas variantes salvo alguna tirada más larga de 16 km y un poco de gimnasia. Sin embargo, las dos tiradas del fin de semana fueron algo más diferentes, recorriendo la Sierra de San Vicente (Toledo pegado a Ávila), respetando los ritmos, sintiendo de nuevo un poquito la montaña, el desnivel y la aventura, porque todo sea dicho de paso, fui sola y me perdí en la vuelta… si no llega a ser por un pastor que andaba por allí con sus cabras… aún estoy dando vueltas para encontrar el camino… ups! Con el fin de semana se me pasaron los dolores en gemelos y sóleos que venían siendo lo normal en mí , pero en cambio cargué los cuádriceps, aunque supongo que eso es síntoma de ir trabajando distintas partes de la musculatura.

Semana del 29 de agosto al 04 de septiembre: ahora sí son reales… 72 km!!! Una semana bastante satisfactoria en cuanto a km, por supuesto y además, con algún cambio en las rutinas diarias. Ha habido entrenos de 12 km con cambios de ritmo muy divertidos, en terreno quebrado, dando vidilla al cuerpo… y además, vuelta a los entrenos en compañía, con mis amigos y compañeros del GGM, que siguen incansables en los Faunias y llevándome al límite de mis posibilidades y algún que otro entreno con otros amigos. El entreno más representativo de esta semana, los 21 km que me hice el sábado, desde casa hasta Bosque Sur (Leganés), pasando por Polvoranca (Alcorcón) y vuelta, con la única compañía de ligeras gotas de lluvia que mojaban mis pensamientos y de los que acabé muy contenta, porque el ritmo fue tranquilo, no me dejó secuelas, ni cansancio y sí ganas de más.

Y para terminar, quería mencionar esos dos acontecimientos que han sido bastante importantes para mí. Quizá no he sabido transmitir como se merecía el entusiasmo, la sorpresa o la alegría que me han supuesto, pero a veces las noticias te pillan en un día “como aquél” y en fin, entiendo que la decepción se presente y nos clave sus garras como puñales.


Gracias amigos, por haberme elegido, por haber confiado en mí, por querer que de alguna forma sea un referente y “dejar en mis manos” lo más importante de vuestra vida. He de deciros que vuestra decisión me sorprendió enormemente, nunca me hubiera esperado un gesto de estas características. Para mí significa mucho lo que habéis hecho, es una gran muestra de cariño y confianza, ciertamente… me es muy difícil de explicar. Todo un honor!!!

Y a ti… qué puedo decir? Créeme, de corazón, me importa mucho… mucho más de lo que pudiera parecer. Te agradezco enormemente todo el esfuerzo que haces de continuo, el que siempre estés, que nunca desistas, tu apoyo incondicional en tantas y tantas cosas, tus palabras de aliento y de ánimo. Quizá a veces no sea suficiente, pero permíteme que esto sea un “lo siento” más, que espero me aceptes. No podría imaginarme ninguna otra persona mejor para vivir esta aventura y con la que compartir esta experiencia. Gracias por hacerlo posible!!!


lunes, 22 de agosto de 2011

Vuelta al cole

Estoy de vuelta y comienzan las clases de nuevo.

Vuelta a los entrenos y al trabajo (buf), a lo cotidiano, a casa, al entorno de siempre, los amigos y compañeros de viaje… bienvenidos todos y bienvenidos los objetivos 2011-2012.

Después del descanso vacacional, vuelvo con energías renovadas y con muchas ganas de afrontar nuevos retos, nuevos proyectos y nuevos objetivos. Creo que ha sido un descanso bien aprovechado y la verdad, aunque suene a tópico o vaya de “sobrá”, bien merecido.

Durante tres semanas he desconectado mentalmente del mundo laboral, he intentado hacer limpia de este último año tan horrible y la verdad que “eliminado el perro, eliminada la rabia”, creo que tengo por delante un bonito proyecto y un gran reto que ejecutar. Así es que me he dicho “borrón y cuenta nueva”, vamos a aprender y a poner toda la carne en el asador para lo que nos espera este año, que estoy segura va a ser muy interesante y emocionante. Creo que esta nueva situación profesional me va a ayudar mucho en mi proyecto deportivo, porque al final todo cuenta y es importante, mente y cuerpo en constante conexión, es fundamental el estado de ánimo para poder hacer realidad ciertos sueños… “mens sana in corpore sano”.

Así pues, dando paso a lo deportivo, decir que el descanso ha sido de 10 días, puede ser mucho para algunos y poco para otros, pero en cualquier caso, se necesita, aunque después te digas… cómo se puede llegar a perder la forma en tan poco tiempo? Y aún peor… cómo cuesta después volver a conseguirla!
La verdad es que me está costando un poco volver a arrancar, a conseguir los ritmos y pulsos que tenía al final de temporada y aunque ya me lo decía él… que mi temporada no acababa en julio, sino en noviembre… aunque me debata en si tenía o no razón (seguro que sí, no se me ocurriría nunca contradecir al maestro), en que si necesitaba o no el descanso, si había que descargar los músculos, dejar que se fueran los dolores… ahora que he comenzado otra vez y los dolores han vuelto conmigo, me retuerzo en la eterna pregunta… habrá sido una buena elección? era necesario de verdad? A 14 semanas de mi objetivo y comenzando de nuevo, ya no hay vuelta atrás, ni excusas, no se puede parar o retroceder en el tiempo, las decisiones que se toman, tomadas están y sólo queda afrontarlas con la mayor fuerza, entereza, ganas y energías posibles. No sé, quizá esto sea una auto reflexión en voz alta, pero ahora sin lamentaciones, decidí parar y ahora hay que tirar para adelante, estoy convencida que en cierta medida, a veces es necesario un punto y aparte.

Y con esto, vuelvo a la carga.

Ellas me acompañarán en el gran día
Desde el 01 de agosto llevo ya con el plan para ese mi objetivo, ese gran reto que cumplir, ese sueño… mi primer maratón y además allí, en esa enorme y grandiosa ciudad, que me encanta y que me enamoró desde el primer día en que la pisé… New York, New York! Se puede pedir más? Debutar de esta forma? No es fantástico? Qué nervios! Cada día que me levanto y hago mi entreno, lo pienso, ahora que lo veo tan cerca, que de verdad es una realidad que antes ni me había terminado de creer… me tiemblan las piernas! Uf, qué emoción! Qué ganas!

Así es que amigos, voy a trabajar duro estas últimas semanas… 10 semanas me quedan desde hoy, hay que afrontarlas como se pueda, dejarse la piel, llorar y reír, sufrir y divertirse, vivir el camino hasta él… porque si algo tengo claro, es que voy a disfrutar este maratón. Voy a dejar que me enamore como lo hizo su ciudad, recorrer sus calles, escuchar los gritos de la gente, aunque haga frío o llueva, todo esto será parte de la historia y recorreré esos 42,195 km hasta Central Park! Espero sea algo que no olvidaré jamás! Y estoy segura de que no será fácil… pero qué más da? Hay algo más bonito que llegar a meta habiendo sentido de verdad lo que cuesta alcanzarla? Qué mejor recompensa a un esfuerzo que darte cuenta de que todo el tiempo invertido ha merecido la pena? Estarán acompañándome personas muy queridas, me darán toda la fuerza y motivación necesaria, sentir que estarán ahí me hará invencible para que esta experiencia sea posible e inolvidable.

La camiseta oficial
Y para terminar este post, voy a resumir mis entrenos hasta ahora. El plan empieza poco a poco después del parón de los 10 días, entre las cosas a mejorar, además de la forma física perdida, hemos empezado a trabajar un poco la técnica de carrera para cambiar mi pisada, que actualmente es poco efectiva, intentado talonar menos, plantar más con el arco y la parte delantera del pie, impulsando de sóleo y gemelos para, en definitiva, correr más y mejor!

Semana del 01 al 07 de agosto: 33 km repartidos de “a poquito”, en entrenos cortos de mañana y tarde, para ir cogiendo forma y tono en las piernas, ha sido la primera toma de contacto con el plan y el re arranque. He entrenado todos los días en Almería, por los alrededores de Cabo de Gata, con el mar de compañero, ha sido un bonito comienzo, aunque debido a la adaptación he tenido molestias en las rodillas prácticamente todos los días. Además debido a la humedad me ha costado mucho respirar y el pulso era algo alto.

Son mis favoritos para los entrenos
Semana del 08 al 14 de agosto: 65 km, he empezado a tomar verdadera conciencia del plan. La mitad de los días en Almería, he seguido con las molestias en las rodillas y me han empezado algunas molestias en los gemelos (debido al intento de cambiar mi pisada), además de seguir algo descontrolada en el pulso. El resto de días, ya en Madrid han ido mejor, sin molestias en las rodillas, mejorando bastante el ritmo y el pulso, pero con algo más de sobre carga en los gemelos (será que lo estoy haciendo bien?).

Semana del 15 al 21 de agosto: 50 km, otra semanita más de rodajes tranquilos. Estos días ya en Madrid han sido fantásticos. En diario he entrenado por las mañanas en el Juan Carlos I y la experiencia está siendo fabulosa, el frescor matinal, el amanecer y la tranquilidad del parque, me están dando una serenidad tal que me están permitiendo disfrutar al máximo de este plan. Mi pulso está mejorando notablemente, el ritmo va en aumento y no me encuentro agotada, aunque sigo con la sobre carga de

gemelos. Todos los días hago un poquito de gimnasia adicional (abdominales, lumbares y fondos) y sobre todo, sin olvidar los estiramientos.
Y ahora… vamos a por la semana del 22 al 28, que ya os iré contando con más detalle.

Este tríptico lo pinté hace mucho tiempo, son de los primeros cuadros que hice... no son de los mejores pero creo que reflejan en parte el sentimiento que me genera esta carrera y la ciudad de Nueva York.
 


miércoles, 20 de julio de 2011

The finish

Dice el dicho “todo lo que empieza, acaba”.

Y es que, nos guste o no, con un resultado o con otro, siempre se llega a un final que nos obliga a hacer un balance del tiempo atrás, de lo ocurrido y en consecuencia, es necesario tomar ciertas decisiones, que aunque aveces no son las que querríamos en ese momento, quizá sean las más acertadas para en un futuro, aunque siempre nos quede la duda, pero… “qui lo ça?”.

Yo hubiera seguido entrenando un poco más, quizá una semana, quizá dos… ¿cuántas más? No lo sé. Se me plantean las dudas “¿no me estaré quedando corta?”, “¿perderé mucho la forma?”, “¿habrá sido suficiente?” y es que no nos damos cuenta, pero entramos en una montaña rusa de sensaciones, unos días estamos arriba y otros abajo, de querer y no poder, de no saber qué hacer, hemos llevado el cuerpo y nuestras fuerzas hasta la extenuación y hasta que llega alguien y te dice “¿no crees que deberías parar?”.

Y te ves en “tu punto de inflexión”. El mío consistió en una visita al fisio donde vi toda la constelación de estrellas habida, por haber y más allá (que sepas que me he acordado mucho de ti). Ya desde el domingo empezaron las molestias algo más fuerte de lo que habían venido siendo las dos últimas semanas, no me podía creer que después de superadas en estos meses, ahora al final, volvieran a asomarse… ¿tiene esto algún sentido?. El lunes ya fue duro, pero el martes… uf! En el último entreno por la mañana el dolor se hizo insoportable, casi no podía dar un paso, subir una “no cuesta” era un auténtico suplicio, “¿subo o no subo?”, los gemelos me ardían, los soleos me gritaban pero la periostitis apareció orgullosa. Si ayer se corroboraban mis sospechas, esta mañana ha sido el golpe definitivo. Creo que mi último entreno, 9 kms en el aire fresco del Juan Carlos I, mientras salía el sol, mis piernas iban a la misma velocidad diciéndome “¡se acabó! Hasta aquí hemos llegado”.

Ha sido una temporada intensa, aunque muchos no lo crean o no lo sepan, he estado trabajando “en la sombra”, poco a poco, incansable, lentamente, sin pausa, silenciosa, sin competiciones… he sufrido, pero también he disfrutado. Ha habido momentos personales muy complicados, que anímicamente me han afectado a la hora de seguir entrenando, pero él ha sabido cómo enfocarlos y los ha dirigido de la mejor forma que podría haber hecho, paciente y cariñosamente (¡gracias maestro!). Con todo ello he disfrutado enormemente, como si hubieran sido paseos por el parque. Me he cargado del aire húmedo en esos días lluviosos de otoño, he notado la mano suave del frío invernal, he salido al medio día con los compañeros que se sorprendían por mi forma inusual, he tenido la posibilidad de rodar en las tardes con mi hermana, he corrido sola en la noche viendo la luna y sobre todo, he aprendido que correr es algo más que un reloj. Ha llegado la primavera y con las flores y la “savia nueva” han llegado los momentos de calidad, las competiciones, los resultados de un trabajo bien hecho, incluso nuevas marcas personales con las que ni contaba. Y con el verano, los entrenos largos con los compis del club para una carrera importante, las carreras de montaña que me han hecho sentir libre y me han mostrado otra forma de correr, aunque también me han resultado dolorosas, pero he conocido nueva gente y he vuelto a creer en mí.


Cuelgo las zapas… cierro por vacaciones, el descanso también es entrenamiento, así pues, aquí acaba mi temporada.

Creo que el balance es ampliamente positivo, por lo sentido, lo vivido, por los resultados. Creo que he hecho un buen trabajo (aunque no soy yo quién tiene que decir esto), no sé si será suficiente o no, no sé si quizá tengo que forzar un poquito más la máquina, no sé si tendría que aguantar una semana más y sin embargo me siento cansada, irascible, agotada… ¿merece la pena seguir debatiéndonos constantemente? Cuando es tu cuerpo el que te habla, creo que al final, tenemos que escucharle y a mí me está gritando. No tengo fuerzas, necesito descansar, desconectar y sobre todo, permitir que el dolor desaparezca porque aún me queda un duro trabajo por delante. Un trabajo que afronto con mucha ilusión, con muchas ganas y con muchas expectativas. Así pues, esto no es una despedida definitiva, sólo un “hasta luego”.



A la vuelta de vacaciones empieza el verdadero reto, la conquista de los sueños y después del paso por la cima de Claveles, cualquier cosa me parecerá posible. Es el final de la temporada... pero aún me queda otro final más que ejecutar: “I’m in to finish, 2011!”.



Espérame, todo esto ha sido por ti, MARATÓN DE NUEVA YORK.



viernes, 8 de julio de 2011

¿Lo sabes?

Nada más importa… porque lo sé.

Hoy y siempre, guerreros constantes. Ahora en la recta final me doy cuenta del duro camino y de las constantes batallas, de esa lucha que al final, tarde o temprano, tiene su final.

No estoy hablando sólo de carreras, sino que hoy me doy cuenta de que batallamos constantemente en la vida, con la familia y las amistades, en el trabajo y en los hobbies, en la tristeza y la alegría, en la desesperanza y el amor… ¿y qué buscamos?

¿Lo sabes?


 
Un día te levantas y te dices “hoy toca la armadura de color negro”. Te sientes débil, triste, sin fuerzas y sólo tienes ganas de llorar, miras a tu alrededor y no encuentras nada que te dé una señal de por qué te encuentras así o simplemente es que no la quieres ver. Pero hay que salir al campo de batalla. Escuchas una y otra vez la misma canción por si te ayuda, pero nada más lejos de la realidad, caes una y otra vez, te levantas y sigues, hasta llegar a ese terreno tan temido, tu interior. Entonces lo encuentras, está dentro de ti y sólo tú lo sabes, no lo puedes explicar, no lo quieres ver, te gustaría gritarlo pero no puedes porque crees que sólo tú lo entiendes… lo sabes porque nada más importa.

Nos creamos nuestra propia armadura contra el mundo y ¿por qué? Buscamos salidas, buscamos soluciones contra nuestra propia personalidad y lo que deberíamos hacer es cambiar el color de la armadura porque definitivamente, no nos gusta lo que sentimos, no nos gusta lo que somos y sin embargo, como dice esa canción que estás escuchando “siempre confiando en quienes somos y nada más importa; Nunca me abrí de esta manera, la vida es nuestra, la vivimos a nuestra manera, todas esas palabras que simplemente no dije y nada más importa”.

Tenemos que confiar en nosotros mismos y yo soy muy consciente de que no siempre lo consigo. A veces es la montaña y el camino que lleva a ella, crees que te hace sabio y que en esa sabiduría está la capacidad de sentir. De ser un hombre o una mujer cazadora de sensaciones, de momentos, de instantes. Capturarlos y guardarlos en lo más profundo de nuestro ser, para cuando caigamos en los momentos negros, tengamos un color al que mirar.

Otras veces es una foto la que capta ese momento y esa sensación, otras es frente a un lienzo en blanco en el que quieres se haga visible todo aquello que has guardado, quieres compartir la inmensidad que contemplabas desde la montaña, quieres encontrar ese color al que mirar y sin embargo, temes mancharlo con colores oscuros, no haces nada y dejas que el tiempo pase y no sé si sabes que la hora más oscura del día, es justamente la de antes de amanecer, que el color negro da paso a colores llenos de vida y bellos, que no te los puedes perder porque “nada más importa, todos los días traen algo nuevo para nosotros, una visión diferente para una mirada diferente”.

Así pues, no te dejes vencer. Cambia tu armadura, busca ese instante o momento que llena de luz y de color tu jardín oscuro, sea un libro, una montaña o un parque, en una fotografía o en un cuadro, porque ese viejo guerrero con cicatrices en el alma, de otras batallas que mantiene su ánimo intacto como un niño... que siempre sonríe, aunque sea triste, sabe que incluso en los momentos de desesperanza, la vida le enseñó que siempre hay alguien, que esas heridas se cobraron su trofeo y claramente mereció la pena, tienes que seguir adelante y levantarte una y otra vez porque siempre hay alguien que lo espera, que te espera, que está.

¿Lo sabes?

Y te darás cuenta de que no hay nada mejor que caer herido y mientras lo haces, saber que ni por un instante dudarías que mereció ampliamente la pena, que cada segundo fue único y que lo has conseguido, te has hecho fuerte, has aprendido y lo has compartido, has hecho cosas que ni creías posible o descubres que hay personas que las han tenido en cuenta, siempre hay alguien por la que merece la pena haberlo hecho… nada más importa.


El trabajo que un hombre desconocido ha hecho,
es como un arroyo de agua que corre oculto en el subsuelo,
secretamente haciendo verde la tierra.
(Thomas Carlyle)


El trabajo y la lucha,
llaman siempre a los mejores.
(Lucio Anneo Séneca)


Mis heridas han recibido su trofeo y ahora “no me importa lo que ellos dicen, no me importan los juegos que juegan, no me importa lo que ellos hacen, no me importa lo que ellos saben”, porque sé que ha merecido la pena, conocerte y tenerte cerca.

Gracias por estar ahí, por tus palabras, por tu regalo, porque has hecho que hoy, mi armadura sea de otro color y tenga otra luz.

Una flor que crece en un entorno de oscuridad, pero que tiene luz propia. Abre sus pétalos y proyecta una luz interior que ilumina a las otras plantas que le rodean. Ya verás como esa flor crecerá. Crecerá y hará de su entorno un jardín agradable, admirado por todas las plantas que allí habitan. (Bangkok –Tailandia)


Esto es para ti… ¿lo sabes?

NOTHING ELSE MATTERS - METALLICA

Tan cerca no importa cuán lejos
No sería mucho más del corazón
Por siempre confiando en quienes somos
Y nada más importa
Nunca me abrí a mí mismo de esta manera
La vida es nuestra y la vivimos a nuestra manera
Todas esas palabras simplemente no las dije
Y nada más importa
Busqué confianza y la encontré en ti
Cada día para nosotros algo nuevo
La mente abierta para una mirada diferente
Y nada más importa
Nunca me importó por lo que hacían
Nunca me importó por lo que sabían
Pero lo sé
Tan cerca no importa cuán lejos...
No sería mucho más del corazón
Por siempre confiando en quienes somos
Y nada más importa
Nunca me importó por lo que hacían
Nunca me importó por lo que sabían
Pero lo sé
Nunca me abrí a mí mismo de esta manera
La vida es nuestra y la vivimos a nuestra manera
Todas esas palabras simplemente no las dije
Y nada más importa
Busqué confianza y la encontré en ti
Cada día para nosotros algo nuevo
La mente abierta para una mirada diferente
Y nada más importa
Nunca me importó las cosas que decían
Nunca me importaron los juegos que jugaron
Nunca me importó lo que ellos hacían
Nunca me importó lo que ellos sabían
Y lo sé.